miércoles, 26 de noviembre de 2014

La amistad en tiempos de facebook



En el siglo XXI y con el avance de la tecnología son muchos los cambios producidos en la sociedad. Desde su aparición y por el uso masivo que se les da, las redes sociales han modificados términos como lo es el de “amistad”. De un significado más profundo, se lo ha cambiado por uno más superficial. Pero solo se adecua a tiempos modernos.
Facebook es una revolución de la acción de comunicar. Más que una red social, es una plataforma de interacción con la posibilidad de recopilación de información gratuita de cada usuario. Expertos en el uso de facebook (sí, hay expertos) calculan que en 2008 eran cientos de miles los usuarios, cuando en 2009 ya eran 300 millones y actualmente se calculan unos 600 millones de usuarios, un gran número en verdad.
Además un estudio de “BitDefender” revela que el 94% de los usuarios de esta red global, aceptaría una solicitud de amistad de un desconocido atractivo. Al parecer todos estamos necesitados de un amigo o algo más. Sociólogos aún no se explican cómo las personas están dispuestas a invitar o aceptar a desconocidos, a personas que realmente desconocen, a formar parte de un espacio privado como el perfil de facebook.
Esta fácil aceptación de personas desconocidas implica revelar muchos temas íntimos de nuestra vida personal. Por ejemplo saber qué lugares preferiríamos visitar, la música que escuchamos, los amigos que se tienen, la familia, dónde vive uno y dónde vivió y hasta lo que está pensando o haciendo actualmente. Al visitar un “muro” todos parecemos detectives con un esfuerzo menor al de un detective real.
La era facebook, sin duda, ha traído consigo una explicación distinta a lo que expertos en psicología conocen por el término de amigo. Los estudios de BitDefender no solo sugieren que los usuarios aceptan desconocidos sino también que están dispuestos a revelar información personal sensible después de una breve conversación en línea. Y así es al parecer la amistad en tiempos de facebook, una red social que nos sirve como un punto de encuentro entre personas desconocidas donde pueden conocerse. Punto de partida para una amistad virtual que puede desembocar más allá de eso, en no sé…en el amor de tu vida.

miércoles, 8 de octubre de 2014

MusicGrafías: Hoy "Among The Thirsty"



Among The Thirsty es una banda de rock cristiana contemporánea que está rompiendo barreras en la industria de la música. Originaria de la zona de Bahía de Tampa, Florida, el grupo se reunió por primera vez en 2004 y se formó por dos amigos de la secundaria.
Los miembros de la banda actualmente son Ryan Daniel, Scottie Henderson, Brock Douglas, y Gregory Smith donde todos tienen el mismo objetivo en mente: presentar el Evangelio al mundo. "Tenemos canciones para la iglesia así como para el dolor, los que buscan y los perdidos, nuestro deseo es erradicar la línea entre la música secular y cristiana" dice Ryan Daniel.
En 2007, el grupo lanzó su primer álbum “Homeward Bound” traducido como “De vuelta a casa”, e inmediatamente la banda fue acuñado el "The Fab Four"(banda muy popular) de la música cristiana. Con sus baladas de adoración inspiradoras y sonido de potente roca, Among The Thirsty  atrae a personas de todas las edades y de todas las clases sociales.
Ryan Daniel dice respecto de su último álbumWonder” que fue creado para llegar a la gente con el amor de Cristo. El tema influyente "I'd Need A Savior"  o "Yo necesito un Salvador", comparte este mensaje de esperanza con letras tales como: "Su nombre es Jesús. Eres el admirable, consejero y mi amigo. Tú eres a lo que me aferro. Sé que me trajiste, de esos días en que estaba perdido, a la cruz porque sabías que iba a necesitar un Salvador.”
Por último, ya en 2014 se encuentran trabajando en un nuevo material discográfico. Como muestra de lo que se viene ya lanzaron el sencillo “Completely”, un tema que lo tiene todo. Te dejamos el link de Youtube con su video lyrics oficial y traducido a tu idioma. Ah, y para conocer más de la banda visita su sitio web que es el siguiente: http://www.amongthethirsty.com/



 

Fuente: K-Love Radio editado, Esteban. 

martes, 7 de octubre de 2014

El “No voy a poder”



Es sabido que los mandatos familiares dejan en nosotros una marca que habrá de condicionarnos. Un niño que creció estimulado por sus padres, quienes lo valorizaron y cimentaron su autoestima, ya de adulto tendrá más posibilidades de ser un hombre seguro de sí mismo. En cambio, si un niño es desalentado y menospreciado por sus padres, no contará con una autoestima adecuada y en un futuro adulto podría sentirse inseguro. Estos mandatos parentales que alguna vez fueron externos, con el tiempo son incorporados por el sujeto y actúan desde su inconsciente.
Sin embargo, no todos los mandatos provienen de los otros. También están esos otros mandatos que nosotros mismos “decretamos” sin pensar en sus consecuencias. Uno de ellos, quizás el más nocivo, es sin duda el “no puedo”. Cada vez que una persona asegura no poder, tal vez esté cerrando una puerta a la posibilidad. Se detiene allí. No importa si su tendencia al “no puedo” es consecuencia de su historia pasada. Seguramente lo es. Pero aferrarse a su pasado para seguir castigándose a sí mismo, no redundará en ningún beneficio. El “no puedo” determina, por lo pronto, que hay un camino que ya no se transitará.  Ya sea porque el problema nos resulta complejo o porque el miedo al siguiente paso nos desborda, el hecho de que decretemos que no podemos, supone poner un punto final. Y por propia decisión.

Muchos pacientes acuden a un consultorio psicológico con una sumatoria de “no puedo” en sus discursos. Quieren cambiar de empleo, pero no se animan a buscar uno nuevo; quieren poner fin a una dolorosa relación de pareja y no lo hacen; quieren dejar de ser el felpudo de los otros y empezar a poner ciertos límites, pero ni siquiera lo intentan; dicen que necesitan de nuevos vínculos sociales y solamente van de la casa al trabajo.

Y en cuanto se les cuestiona semejante decreto, no tardan en recurrir a un sinfín de justificaciones. ¿Falta de confianza? ¿Dudas? ¿Culpa? ¿Acaso los ayuda en algo semejante postura?

Cada vez que en nuestro camino surge un “no puedo”, de alguna manera, volvemos a ser presa del deseo y los designios de los demás. Si, en cambio, estamos alertas a esos “no puedo”, podremos reaccionar ante ellos cuando aparezcan. Sólo se trata de que los tomemos como un desafío. Para decirlo de una manera sencilla: si queremos algo y sentimos que no podemos, ¡hagámoslo igual! El resultado nos va a sorprender.
Y para terminar, la frutillita de la nota: "Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?" Salmos 27:1 


Fuente: Psicólogo Daniel Alejandro Fernández by Esteban Maldonado